lunes, 18 de abril de 2016

AYUDA ORGANIZADA

DIRIGIDO A LOS ALCALDES, PREFECTOS, PRESIDENTES DE LAS JUNTAS PARROQUIALES DEL PAÍS

Gracias ecuatorianas y ecuatorianos por la solidaridad, amor y compromiso, con nuestros compatriotas. El tiempo apremia y es necesario poner todos los recursos disponibles para reconstruir al Ecuador.

Los Prefectos, Alcaldes, Presidentes de las Juntas Parroquiales, de las provincias,   cantones y parroquias que no fueron afectados, en coordinación con sus homólogos, podrían ir en con sus equipos camineros, personal propio y voluntarios, a los cantones afectados por el terremoto.  Urge salvar vidas humanas, retirar escombros, restaurar el servicio de agua potable, dotar a los albergues de condiciones mínimas. La próxima amenaza, son las epidemias, y debemos prevenirlas.

Es verdad que faltan recursos y personal, por ejemplo Bahía de Caraquez, de acuerdo a los reportes de prensa, está sin apoyo, por esta situación, el liderazgo de los Alcaldes, Concejales, Presidentes de las Juntas Parroquiales es fundamental, para que el socorro llegue a todos lados y les apoyemos de forma eficiente a las miles de familias, que se quedaron sin hogar, sin nada de nada. De igual forma podrían solicitar apoyo específico, como son colchones, cobijas, material de construcción, etc, etc, y mas artículos que son vitales en estos momentos. Se podría fortalecer los CENTROS DE INFORMACIÓN, para localizar o reportar personar desaparecidas, extraviadas, solas, heridas... y pueda difundirse en tiempo a través de los redes sociales, que son un gran apoyo.

Por otro lado, los Alcaldes, Prefectos y Presidentes de las Juntas Parroquiales, puesto que conocen mejor la realidad de cada cantón, impulsen una política de condonación de deudas de las personas que lo perdieron todo. Es lo menos que se puede hacer!!!


Sigamos donando, cada día, lo poco o mucho que tengamos para dar. Recordemos que restaurar a mínimo las condiciones de vida de los afectados tomará un buen tiempo y las donaciones serán necesarias durante un largo tiempo. Preparémonos para ser solidarios, mientras nos necesiten.

ALCALDES, PREFECTOS, PRESIDENTES DE LAS JUNTAS PARROQUIALES, TIENEN UN CONTINGENTE EN EL PAÍS LISTO  PARA ACUDIR A SU LLAMADO!!!!!

martes, 30 de diciembre de 2014

UN RECORRIDO POR LA MEMORIA, UN CUENTO, UNA HISTORIA, UN MITO

UN RECORRIDO POR LA MEMORIA, UN CUENTO, UNA HISTORIA, UN MITO

LUZ MARINA VEGA C.

Quiero compartir con ustedes, quizás semana a semana, mes a mes, o cuando se pueda, algunos mitos y leyendas de la cultura Kichwa, más concretamente las que me fueron transmitidas oralmente, a lo largo de mi niñez y adolescencia por mi madre y mi padre. Ambos excelentes narradores, recurrían a ellos para prepararnos ante  la vida, para combatir la pereza, enseñarnos las ventajas de hablar con la verdad, levantarse temprano, ayudar en la casa, ser gentiles, etc.

Cuando divago hacia atrás en el tiempo, me veo sentada, junto a mis hermanos y hermanas, alrededor de una tulpa (cocina de leña), sentada en un banco, tomando la sopa caliente, alumbrados apenas por un foco diminuto y parpadeante. Era entonces cuando papá o mamá, nos contaban sobre su niñez, lo duro que fue su vida, que querían lo mejor para nosotros; y sin que podamos precisar el momento exacto en que empezaba el cuento, de pronto nos encontrábamos imaginándonos a la chificha, al Kuichi (arco iris) con capacidad para preñar a doncellas descarriadas, al tío conejo o el tío cóndor, el lenguaje de las velas, el poder de las piedras; nos describían criaturas extraordinarias, mundos paralelos y mágicos, hacíamos rituales a la luz de la luna, nos enseñaron a conocer y respetar lugares sagrados;  y ahora que estoy cerca, cerquísima del medio siglo, quizá porque la nostalgia me impulsa y me da por contar quiero compartir estos recuerdos.

LA CHIFICHA

Criatura temible del mundo Kichwa. Mi madre la mencionaba, para cultivar en mis hermanos y en mí, el don del esfuerzo y el trabajo. Estoy segura que deben existir mil versiones sobre la chificha, yo les contaré sobre ella, tal como recuerdo o creo recordar.

Según la leyenda, la Chificha es una mujer con doble rostro, uno bello y el otro monstruoso, se presenta en forma de una bella mujer,  seductora, que atrae a las personas con mimos y regalos; ante los cuales es imposible resistirse porque son presentes con los que hemos soñado siempre.

La chificha se muestra tan encantadora, tan frágil, tan inofensiva, que ante su invitación de seguirla, creemos que somos los seres más afortunados; y con esa certeza la seguimos a lo más profundo de las montañas, donde ella tiene su morada. Una vez allí, ella rebela su verdadero rostro, una cara deforme, con una boca enorme, con dientes tan diminutos como sierras; de su cabello que jamás ha sido peinado, peor lavado, emana un olor nauseabundo, con el que convierte a su víctima en un ser consciente, pero sin capacidad de defensa, y lentamente, tomándose su tiempo se zampa a su víctima de un solo bocado.


Recuerdo a mi madre decirnos, que no hay nada como el pan bien ganado, que lo fácil solo es un espejismo, que en el mundo en el cual vivimos existirán miles de Chifichas asediándonos, ofreciéndonos hacer realidad nuestros anhelos, pero que seremos capaces de resistir a sus encantos si hacemos del trabajo digno y esforzado la vía para alcanzar nuestros sueños. Sabias palabras las de mi madre. 

viernes, 12 de diciembre de 2014

¿GUERRA? NO GRACIAS


Por: katic Tituaña

“¿Nos ilusionamos con una utopía para darle sentido a nuestra vida o nuestra vida tiene sentido porque adoptamos una utopía?” Roberto Ampuero

Revisando el pasado de Latinoamérica, me pregunto, ¿cuál fue el problema, que nos llevó a que construyéramos una historia colmada de atrocidades?
Por allá, a inicios de los años 1800, se dio paso a la primera dictadura militar de las tantas que ha sufrido  América Latina. En 1813 en Antioquia, ubicada en Colombia, el dictador Juan Corral tomó el poder del Estado antioqueño, iniciando así, aunque sin saberlo,  una serie de cruentos regímenes, liderados por militares, que siguieron los pasos que marcó su camino.

Entonces, escuchando Botas Locas de Sui Generis encuentro la respuesta: “A usar las armas bien nos enseñaron y creo que eso es lo delicado”, y descubro que ahí es donde se encuentra el problema, pues en años pasados, la educación básicamente terminaba a los 16 años de una persona, edad considerada como ideal para entrar a un cuartel militar. Muchos jóvenes fueron obligados a ingresar a estos centros, donde la enseñanza se basaba en usar la violencia para defender a la nación. Por supuesto que hubo quienes denunciaron esta injusticia, ya sea a través de la música, la pintura o la literatura; pero lastimosamente su voz y su arte fueron censuradas durante mucho tiempo, sin dar lugar a la libertad de expresión, del que todo ser humano debe gozar por derecho constitucional.

Largos años de llanto ha vivido nuestra Latinoamérica  y sencillamente como dice la letra de la canción lo ha sido porque: “Es un juego simple el de ser soldado: ellos siempre insultan, yo siempre callado. Las estupideces empiezan temprano. ”. Pues claro, es mucho más fácil disparar que leer un libro, es mucho más sencillo encarcelar que extender las alas hacia la emancipación; pero para ellos, los intolerantes, los locos somos nosotros, que creemos en el pacifismo.

Citando una vez a más a Ampuero, que dice: “Siento que la utopía inspira y orienta a la persona, pero a la vez la engaña y confunde porque en el fondo es inalcanzable”, me es difícil creer que la paz sea una utopía, pero a diario esto se aclara más, puesto que no existe un día en el que leamos en el periódico o veamos en las noticias, una nueva guerra declarada, un país bombardeado o miles de personas agonizando. Y esto, creo que no solo a mí, nos hiere profundamente, porque ¿en qué clase de mundo nos hemos convertido?

Se supone que mientras más inteligentes seamos, mejores cosas podemos lograr, pero no, ahora utilizamos nuestros conocimientos para hacer daño; bien para armar bombas o bien para crear una enfermedad mortal. Me asusta vivir en este entorno y quiero decir como Mafalda: “¡Paren el mundo que me quiero bajar!”, pero luego recuerdo que no, que no todos somos malvados, aún existen personas buenas,  y yo puedo ser una de ellas. Podemos cambiar este planeta que se encuentra “patas arriba”.

Considero que el pasado es una enseñanza, y ya lecciones hemos tenido muchas, por consiguiente me formulo otra pregunta: ¿por qué seguimos callados, dejando que los que se encuentran en el poder abusen de nuestros derechos? Alzar la voz individualmente en estos tiempos es muy difícil, es cierto, pero, ¿por qué no unirnos en pro de un cambio beneficioso para todos? Preferimos estar silenciados mientras nos privan de todo lo que NOSOTROS con mayúsculas,  construimos con esfuerzo, a cambio de buenas carreteras, personalmente creo que eso es cobardía.

Demasiado hemos tenido, empezando por nuestro país, no se diga en todo el continente, como para seguir cruzados de brazos, esperando que el valiente salga a protestar, para recién ahí ver si decidimos unirnos a él. En mi caso no he salido a las calles porque mis padres todavía no me consideran en edad suficiente para hacerlo, pero me indigna saber que existen otras personas que  no lo hacen porque se encuentran cómodos en sus sillones. Pero lo que más me enoja es que, quienes se suponen que están para cuidar al pueblo, se unen al enemigo, para oprimirnos. Entonces, me planteo seriamente lo que Sui Generis dice en su tonada: “Amar a la Patria bien nos exigieron, si ellos son la Patria, yo soy extranjero.” Porque estoy y estamos cansados de tanta opresión; basta de desaparecidos, exiliados, madres de la Plaza de Mayo, encarcelados, hermanos Restrepo, los 10 de Luluncoto, y de Yasuní explotado, la hora ha llegado para hacer el bien.

A pesar de que  el actual y distinguido mandatario nos repite constantemente que no volvamos al pasado, justamente eso estamos haciendo; si prestáramos más atención, nos daríamos cuenta  de que se ha convertido en un Pinochet o en el mismo Febres Cordero que tanto critica, solamente que disfrazado de izquierda. Quienes no me lo crean, la película llamada NO, dirigida por Pablo Larraín, les dará la respuesta, aquella en la que habla de la campaña publicitaria a favor del no, cuando se anunció un plebiscito en Chile, tras diecisiete años de dictadura. Un plebiscito es una consulta en la que los ciudadanos votan a favor o en contra de una propuesta, en este caso para decidir si quieren que el “presidente”, dictador, siga en el poder; este filme les sorprenderá con el parecido a la situación en la que se encuentra actualmente nuestro país, es decir la semejanza entre ambos gobiernos, que a mi parecer son completamente totalitarios.

Volviendo al tema, mencioné la canción “Botas Locas” de Sui Generis porque como dije, a través de su lírica, me dio la respuesta a mi interrogante, debido a que su tema es de denuncia contra las autoridades presentes y pasadas, que bastante daño han causado en la historia. Además me transmite un sentimiento de lucha y protesta pacíficas, pues su mensaje es que las guerras no son la respuesta ante ninguna circunstancia, a más de no servir para nada; finalmente citaré una pequeña parte de su letra, la que más significado tiene para mí: “Si todos juntos tomamos la idea, que la libertad no es una pelea, se cambiarían todos los papeles y estarían vacíos muchos más cuarteles”, que en otras palabras interpretadas por mí persona, la libertad tocaría nuestras puertas.


jueves, 14 de febrero de 2013

DEL IDEALISMO AL MIEDO

Creo en el diálogo, en ese ir y venir de argumentos razonados, en esas evidencias que traspasando la enciclopedia, nos hace replantear y reescribir los programas, proyectos, planes y en mi caso particular mis propias utopías.

Me gustan los procesos participativos, el debate, el aporte, buscar colectivamente la mejor alternativa; más de una vez se han atinado soluciones realmente innovadoras, retadoras, que nos ha desafiado a encontrar las rutas más apropiadas para ponerlas en práctica. Por supuesto que llegar a consensos no es nada fácil, a veces te golpea con fuerza la rudeza del adversario, sin embargo el esfuerzo ……. ¡vale la pena!.
Por eso no entiendo, no comprendo, no justifico, la falta de tolerancia hacia los que piensan distinto, y menos entiendo, comprendo y justifico a los que siendo inteligentes y con recorrido de militancia social, aplaudan y contribuyan  a que en el  país se consolide el desprecio, la prepotencia.

Hemos pasado de la euforia inicial, del idealismo, de los movimientos sociales, indígenas, ecologistas, de qué "¡ahora sí vamos a participar con nuestra voz, en la construcción de un Ecuador auténtico, pluralista, con libertad, libres de corrupción……!", a una decepción depresiva, y; uno a uno como una mazorca de maíz, se han ido desgranando y alejando del actual régimen, los movimientos y grupos sociales que por discrepar, alzar su voz para protestar, han sido insultados, amenazados con la cárcel o la ruina porque no pueden afrontar el coste económico de un juicio, entonces con desazón han tenido que admitir que el miedo, el miedo a perder la libertad, el miedo a perder el empleo, empieza a ser parte de la cotidianidad de los hogares ecuatorianos.

Siendo éste el clima social en el país, mas de una vez me he preguntado, ¿por qué éste régimen tiene apoyo? y he buscado respuestas en la historia, en esas terribles experiencias por las que atravesó y atravieza la humanidad, y que son necesarias volver a revisarlas, para no olvidarlas.

En esa búsqueda estaba, cuando me reencontré con un brillante historiador, Richard Overy, quien en su libro DICTADORES, nos dice: “Las dictaduras no las edifica ni las dirige un solo hombre, por ilimitado que sea su poder,... las dictaduras florecen gracias a una amplia complicidad, alimentadas ... por el idealismo o el miedo, .... las dictaduras dependen de una base de apoyo, de una forma de retener el apoyo popular, la forma en la que se organiza la represión estatal y se subvierte el sistema jurídico, .... en las dictaduras  los colaboradores y parte del pueblo acepta el coste en libertad política, dignidad humana o verdad...... donde se tergiversa la realidad y se maltrata terriblemente al que se opone. ……. Lo peor de todo, es que se sienten genuinamente parte del cambio, parte de la revolución”.        ¿Aterrador no?,


martes, 20 de noviembre de 2012

EL ODIO DE ALFREDO VERA ARRATA

Hola, soy Luz Marina Vega Conejo, médica kichwa, graduada en la Universidad de la Habana, le escribo con el propósito de hacerle reflexionar, espero que valga la pena.

No debe acordarse quién soy, por mi parte lo recuerdo muy bien. Le conocí hace muchos años en una reunión en Quito, en la sede del candidato a Presidente Freddy Ehlers, cuando organizábamos la entrada a Cotacachi; por favor no se detenga, siga leyendo, ya comprenderá.

Recuerdo que le exponíamos la agenda, y usted, a pesar de haber sido Ministro de Educación, supuesto “blanco educado”, no dejó hablar, estaba enojado, porque nosotros que representábamos a Pachakutik, le dijimos que nuestros candidatos hablarían primero y luego los de la ID; como no hubo acuerdo, abandonamos la sede, sin haber logrado dar nuestros argumentos y dejándole al borde de un colapso de la pura rabia que tenía.

Ese día pensé, QUE USTED ES UN RACISTA a carta cabal, porque de entrada, cuando ni siquiera sabía mi nombre me tuteó, a los mestizos que le rodeaban les trataba de usted, (yo no le tuteo porque no es mi amigo), recuerdo que a cada momento me decía “mijita”…., nos trató con aires de grandeza, de gran señor que señala con su feo y deforme dedo, quién tiene la razón y quién no.

Usted que ha pasado por la función pública, sin haber dejado huella en su gestión, (no recuerdo nada memorable), debe empezar por aprender, comprender, y ojalá no sea mucho pedir -aceptar-, que en este universo de humanidades de colores, de creencias, de gustos, de militancias, somos diversos, diferentes y tenemos cada uno, a nuestra manera, nuestra dosis de verdad, nunca la verdad total, ..... ¡Nadie la tiene¡ Si cree en Dios, advertirá, que ni siquiera él se considera exento de errores, lo explica mejor Anthony de Mello, sino no lo ha leído, debería hacerlo.

Leí con desconcierto algunos de sus artículos, aquellos que habla de los indígenas, especialmente de Auki Tituaña, en los cuales no pierde la oportunidad de insultarlo, denigrarlo, le dice xQ#¡¡0. No, no quiero repetir sus insultos, indignos de un supuesto educador.

Claro que miles y miles de indígenas y me incluyo, somos anti Correa ¿quiere saber por qué?, porque él hace lo mismo que usted, saca lo peor de cada ser humano, nos encasilla en pobres y pelucones, en buenos y malos, etc., nos divide día a día. No, no le interesa que los ecuatorianos con diversidad de criterios podamos dialogar, y usted sabe que ser dogmático lleva a guerras innecesarias, el fanatismo genera horrores, tal como sucede entre Palestina e Israel, no, en una guerra nadie sale ganando.

Soy anti Correa porque en cada sabatina, insulta, denigra, imita, se burla y amenaza a quien él cree su oponente; seguramente usted es uno de los que aplaude.

Usted es racista, por la forma en que se refiere a los indígenas, nos dice que nos han lavado el cerebro y otras simplezas como ésas. En sus escritos destila un odio irracional, nada le hemos hecho, en lo personal ni siquiera opino sobre usted.

Usted que reacciona con furia con todo aquel que no comulga con PAÍS, ¿sabía que Hitler, se tomaba las ofensas a su partido, como una humillación directa y personal, y que fue un rasgo patológico de su personalidad, que generó pasiones, odios y ansias incontrolables de venganza y destrucción?

Sí, soy anti Correa, porque recordará, que ofreció luchar por la total independencia de los poderes del Estado y hoy le consta que es todo lo contrario; ofreció acabar con la corrupción y él que tanto critica a los banqueros, admite que su gente preste dinero del pueblo sin garantías e impide que se juzgue a los culpables; mete a la cárcel a quien se atreve a "mancillar" a “su majestad el Presidente”, en fin, ¡para qué redundar en el asunto¡, lo sabe mejor que yo.

A mí Correa, sencillamente me parece fascista y por eso creo que todo ecuatoriano/a responsable, debe votar por el cambio.

Yo no le haré cambiar de ideas, tampoco usted a mí, la diferencia es que yo respeto su decisión.

A usted que migró fácil de la ID y se acomodó re fácil en País, quiero decirle que está en su derecho, como está en su derecho toda o parte de la ID, todo o parte de Pachakutik, al igual que los obreros, campesinos, mujeres, indígenas, personas con discapacidad, que hoy apoyan a uno u otro candidato.

Usted que considera traidor, a todo aquel que no esté con Correa, le digo que ser coherente, ser transparente, significa por ejemplo que usted tenga el coraje de rendir cuentas al país, (por ser una figura pública) sobre los apoyos económicos que recibió y recibe la fundación de los distintos donantes, sobre su sueldo o bono que percibe en la Fundación, la marca de sus vehículos, las propiedades que tiene,etc, se trata señor de ser coherente con lo que exigimos.

Ser consecuentes, ser transparentes significa no avergonzarse de los amigos, tal vez recuerdo mal ¿usted no fue amigo de Jamil Mahuad?, ojalá no tenga la osadía, de hacer leña de árbol caído, sería una vileza.

Antes de terminar, quiero decirle que le indulto, porque al final el único que pierde es usted, al envenenar su alma.

Finalmente le comparto la siguiente reflexión: De dos peligros debe cuidarse el hombre nuevo: De la derecha cuando es diestra, de la izquierda cuando es siniestra. “Mario Benedetti”

miércoles, 14 de noviembre de 2012

LA HONESTIDAD EN LA POLÍTICA

Soy política prácticamente desde que nací, gracias a mi padre.

Antes, es necesario que sepan algo de él. Guardo en mi memoria con mucho cuidado, cariño y respeto las largas tertulias que teníamos frente a un fogón de leña y más tarde sentados alrededor de una mesa.

Antes debo decir, que mi padre es un indígena, oriundo de la comunidad de Quinchuquí, del cantón Otavalo; apenas alcanzó el segundo año de educación básica, por tanto escribe y lee en español super mal; lo cual para él nunca constituyó un obstáculo.

Hace unos días cumplió siete décadas, es un pertinaz lector, sobre todo de política y de la mano de él, en un español chapucero, pero en un kichwa perfecto, aprendí que debemos y podemos ser parte del cambio.

Recuerdo cuán alegre se ponía en cada campaña electoral, él es un optimista innato, le apostaba al candidato que mejor exponía su tesis, si a esto se sumaba la calidez en la mirada, el abrazo sentido; votaba por él y le hacía campaña gratis, con tanto gusto que se auto nombraba director de ella (claro que esto solo lo sabía él) y era capaz de viajar hacia otras regiones, promocionando a su preferido. Aún hoy, (que tiene más enfermedades de las que realmente tiene: solo sordera) que sale poco de casa y entiende el mundo a su manera, porque casi no oye, pero sí lee bastante, opina que hacer política, "política de la buena", es una obligación. 

Recurro a estos recuerdos, para decir que hasta hace poco milité en el movimiento Pachakutik, pese a sus reiterados errores y sus reiteradas disculpas por hacernos votar mal, por decir lo menos.

Hoy, cuando están convencidos que ahora sí han elegido bien  a su candidato, otra vez debo decir que se equivocan, porque es diferente sentarse en el escritorio y escribir "lindo", citar a medio mundo, solo para que sepan que son "leídos", "pegarse" discursos donde él es el bueno y todos los demás son malos, apostar más por el odio y el resentimiento, que la valoración por el ser humano como tal.

No, así no se hace "política de la buena", es necesario trascender los dogmas, abrazar al que piensa como nosotros, y aunque nos cueste, abrazar e incluir al que piensa diferente; por eso me voy de Pachakutik, para no seguir incomodando; porque este país nos necesita a todos, necesita de nuestro desprendimiento, necesita de nuestra honestidad, de nuestra tolerancia y sobre todo necesita de nuestra unión, estar dispuestos al apretón de manos a pesar de "las espinas más agudas" como dice Alberto Cortéz.